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tips para eliminar panza
POR
YOLANDA VÁZQUEZ MAZARIEGO
Puedes
llegar a hacer media hora de abdominales cada día
y seguir encontrando una barriga cada mañana frente al espejo.
Lucir abdominales no sólo es cuestión de hacer una tabla de
15 minutos de abdominales o más cada día con el entrenamiento,
consigues fortalecer los músculos abdominales, pero puede
que éstos sean demasiado "tímidos" y se escondan
tras una capa de grasa, esperando a que hagas algo para sacarlos
a la luz. Lucir un buen "lavadero" depende de más
factores que solo abdominales. La alimentación, la respiración
y el estilo de vida, pueden
hacer que por fin esta primavera luzcas un ombligo sin complejos.
1.
ESCONDE LA SAL
Prueba
pesándote después de pasar una semana cocinando sin utilizar
sal, seguramente habrás perdido entre medio kilo y un kilo
comiendo la misma cantidad de alimentos que antes. Tomar demasiada
sal en las comidas provoca que las células se hinchen con
agua para diluir el exceso de sodio, así tu estómago terminará
pareciendo el de una rana barrigona. El gusto por la sal es
cultural y se
inculca desde que somos
pequeños. Afortunadamente
basta sólo un mes comiendo alimentos cocinados sin sal para
que tu lengua recupere la capacidad de degustar alimentos
y recuperes los años perdidos. No te desesperes si te gustan
los alimentos salados, puedes dar sabor a lo que cocinas con
hierbas (perejil, orégano, cilantro, salvia, tomillo, etc.),
especias (pimienta, clavo, azafrán, nuez mascada, etc.) y
jugo de limón para aliñar tus comidas. Evita las papas fritas,
los aperitivos salados, los frutos secos tostados y los picoteos
ricos en sal. Aumenta la dosis de alimentos ricos en potasio,
como plátanos, aguacates, tomates, apio, soya, brócoli, espinacas,
hinojo, etc, que ayudan a eliminar la retención de agua en
los tejidos.
2.
BEBE AGUA CON CONTROL
Aunque
te parezca una contradicción,
cuanta más agua retienes más agua necesitas beber para diluir
la sal de tus tejidos y eliminarla en la orina. La recomendación
básica es beber ocho vasos de agua al día, pero no conviene
abusar, el exceso de agua también puede hinchar tu estómago
y dilatarlo. Intenta equilibrar la cantidad de liquido que
pierdes cuando haces ejercicio, pesándote antes y después
de entrenar. Si has perdido medio kilo, debes reponer medio
litro de agua. Si bebes más agua de la que necesitas, o no
repartes el liquido a lo largo del día (no vale beber 4 vasos
seguidos) puedes provocar la distensión de tus músculos abdominales,
y no sólo tendrás más estómago, también puedes acabar con
problemas digestivos. Recuerda no caer en los extremos.
3.
ELIMINA LOS GASES
Una
persona normal puede llegar a producir entre cuatro y cinco
litros de gas al día. ¡A que no te lo imaginabas! El sistema
digestivo está preparado para eliminarlos sin dolor ni sufrimiento.
Cuando las personas tienen un problema de gases o flatulencias
por estrés, mala digestión, problemas de intolerancia o alergia
a ciertos alimentos, etc; el estómago se hincha exageradamente
y suele aparecer tendencia a acumular grasa en La zona abdominal.
Si eres de las personas que se levantan cada mañana con un
vientre liso que desaparece en cuanto desayunas, y terminas
acostándote con un vientre hinchado cada noche, los gases
son tu problema. Para eliminarlos, debes acudir a una revisión
médica que descarte otros problemas digestivos y seguir un
plan de alimentación estricto para ayudarte a eliminar los
gases.
4.
CUIDA TU JARDíN INTESTINAL
La
flora intestinal está formada por millones de bacterias "buenas"
que viven en tu sistema digestivo y se encargan de mantener
tu salud y estimular el sistema inmunológico. Cuando las bacterias
viven en armonía con tu cuerpo, la digestión funciona correctamente
y los alimentos se asimilan. Mientras los residuos se eliminan,
sin problemas. Cuando tomamos antibióticos, seguimos una dieta
inadecuada o nos agobia la tensión, se altera la flora intestinal
y aparece hinchazón abdominal, gases y malas digestiones.
Para evitarlo, toma un par de yogures al día, ricos en bacterias
vivas, o los pieles, que son vegetales fermentados con el
típico chucrut alemán y derivados fermentados de la soya como
el tempeh y misa.
5.
LIMPIA TU INTESTINO
Las
verduras y hortalizas ricas en fibra arrastran el bolo alimenticio,
evitan el estreñimiento y favorecen la eliminación de Los
restos de alimentos que ocupan volumen y distienden tus músculos
abdominales.
Verás
cómo pone a tu intestino a trabajar a "toda máquina"
y visitarás el baño con frecuencia hasta que elimines los
residuos que abomban tu vientre.
6.
EL PROBLEMA DE LOS LÁCTEOS
Algunas
personas tienen una pequeña intolerancia a la lactosa, tan
pequeña que les permite tomar leche y derivados (quesos, mantequilla,
nata, etc.) sin sufrir graves inconvenientes digestivos, pero
suficiente para no absorber
La Lactosa (azúcar de La Leche) y que ésta fermente en eL
tubo digestivo y provoque hinchazón abdominal, entre los 15
minutos y varias horas después de tomar lácteos. Para reconocerlo,
basta una simple prueba: toma un vaso de leche o quesos a
la hora de la cena, y observa si te levantas con hinchazón
a la mañana siguiente. Si es así, puedes sospechar intolerancia
a la lactosa y te conviene consultar con tu médico para comprobarlo.
Con una pequeña intolerancia a la lactosa no tienes por qué
dejar de tomar lácteos, basta sustituir La Leche por yogur
(la lactosa está digerida), quesos suaves y evitar alimentos
preparados que contienen glutamato monosódico, lactosas o
edulcorantes artificiales. Para asegurar La dosis de calcio
en La dieta procura tomar soya y derivados, salmón, cebollas,
brócoli, legumbres, dátiles, frutos secos y algas. Se ha comprobado
que la falta de calcio también puede provocar hinchazón abdominal.
7.
TRANQUILIZA TU INTESTINO
Uno
de los objetivos más comunes del estrés es el sistema digestivo.
Cada persona tiene un punto débil, y para muchas, los nervios
y la ansiedad le pasan factura con malas digestiones, dolor
de estómago, hinchazón abdominal, gases, etc. Con el tiempo
se pueden complicar provocando el síndrome del intestino irritable
(colon espasmódico) que aparece con estos sin
tomas,
más episodios de diarrea seguidos de estreñimiento. Si es
tu caso, empieza a relajar tu ritmo de vida y di adiós aL
estrés. La famosa curva de La felicidad se debe en algunos
casos a Los nervios. En cuanto consigas bajar el ritmo de
tu vida, notarás cómo el estómago vuelve a describir una curva,
pero cóncava.
8.
RESPIRA CONSCIENTEMENTE
Cada
vez que respiras, puedes ejercitar tus músculos abdominales
inconscientemente. Si aprendes a respirar con técnicas de
yoga (respiración abdominal) con cada inspiración (sacar barriga)
y espiración (meter barriga), conseguirás utilizar Los músculos
pectorales, pélvicos y abdominales a La vez, de forma inconsciente.
Piensa que cada día respiras entre 10,000 y 15,000 veces,
y puedes utilizar tus músculos abdominales cada vez. Posiblemente,
no encontrarás una rutina de abdominales más relajante y sencilla
de realizar.
9.
UN MASAJE CON ACEITES ESENCIALES Tu abdomen volverá
a ser liso y tonificado si lo sometes a un masaje de aceites
esenciales.
Te
proponemos dos aceites diferentes .
para lucir
el ombligo.
Masaje
matinal
Una
mezcla de aceites esenciales para drenar las toxinas, eliminar
la celulitis y tonificar la piel.
Mezcla
en una botella de vidrio oscuro los siguientes ingredientes:
250
cc de aceite de pepitas de uva
5
gotas de aceite esencial de geranio
5
gotas de aceite esencial de pomelo
5
gotas de aceite esencial de limón
5
gotas de aceite esencial de orégano
5
gotas de aceite esencial de lavanda
Cada
mañana, después de la ducha, aplica unas gotas de aceite y
realiza un masaje en el sentido de las agujas del reloj, sobre
la zona abdominal.
Masaje
nocturno
Una
mezcla de aceites esenciales para mejorar la digestión y eliminar
los gases. Mezcla en una botella de vidrio oscuro los siguientes
ingredientes:
250
cc de aceite de almendras dulces
5
gotas de aceite esencial de hinojo
5
gotas de aceite esencial de anís
5
golas de aceite esencial de albahaca
Cada
noche, antes de acostarte, realiza un masaje en sentido de
las agujas del reloj sobre la zona abdominal, con unas gotas
del aceite mezclado.
-sigue -
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