Desintoxícate
comiendo
Debido
a nuestro estilo de vida sedentario, a la mala alimentación,
al estrés y a la contaminación ambiental, sobrecargamos el
trabajo del organismo, que no logra deshacerse por completo
de los tóxicos.

Lic.
Patricia Rivera
La Medicina naturista
afirma que nos enfermamos porque permitimos que nuestro organismo
sea invadido por toxinas. La enfermedad no es otra cosa que
los esfuerzos de la naturaleza por expulsar las toxinas y
restablecer la salud.
El organismo es una maquina perfecta que intenta una y otra
vez deshacerse de las sustancias tóxicas pero, debido a nuestro
estilo de vida sedentario, a la mala alimentación, al estrés
y a la contaminación ambiental, sobrecargamos el trabajo del
organismo, que no logra deshacerse por completo de los tóxicos,
los cuales se acumulan hasta provocarnos enfermedades.
Es evidente que nuestro organismo no puede funcionar correctamente
si hay desechos que envenenan la sangre y entorpecen el funcionamiento
de los órganos vitales.
La única manera de desintoxicarnos es estimular a los órganos
encargados del trabajo de limpieza o eliminación de toxinas
en el organismo.
Existen algunos métodos para ayudar a drenar los riñones,
los intestinos, el hígado y la piel.
Desintoxica tu organismo
El consumo elevado de sal puede ocasionar la acumulación de
líquidos en el organismo, lo que generalmente se percibe porque
se hinchan las manos y los pies.
La retención de agua o edema persistente puede ser un indicador
de enfermedades cardiovasculares, problemas de hígado, vejiga
o riñón, e inclusive puede derivarse de alguna alergia.
Para reducir o evitar la retención de agua, consume de dos
a tres litros de agua al día, por su efecto diurético. Puede
ser agua de jamaica. Es posible añadir al agua mientras la
hierves, una o más de las siguientes plantas: Perejil, cabellos
de elote, alfalfa, kelp, raíz de dandelión, hierba, malvavisco
o ajo.
Aumenta el consumo de cebolla, manzana, betabel y uvas.
Evita el consumo de sal, cafeína, embutidos, alimentos fritos,
salsa de soya, pepinos encurtidos, cecina, aceitunas, camarón
seco, gravys, azúcar o harina refinados, chocolate, café,
té, alcohol y tabaco.
Reduce el consumo de consomé y sal; para dar sabor a los platillos
puedes sustituir la sal por sal de potasio o verduras deshidratadas.
Si tomas diuréticos, aumenta el consumo de potasio. Este mineral
trabaja junto con el sodio para regular el balance de agua
en el cuerpo, es importante para estabilizar la presión arterial
y la transmisión de impulsos electromagnéticos. También es
vital para la salud del sistema nervioso y la regulación del
ritmo cardíaco.
Fuentes de potasio: Melón, jugo de tomate, naranja,
durazno, plátano, aguacate, levadura de cerveza, arroz salvaje,
dátiles, fruta seca, ajo, nueces, uva, pasas, pescado y camote.
Fuente: Dietas
a la medida .
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