Alimentos
Fuente de la Inteligencia
¿Te
gustaría tener una mente brillante y seguir recordando todo
a pesar de la edad? Conoce los últimos avances sobre los Alimentos
para la inteligencia .
El cerebro es el comando
central que controla todas las reacciones de tu cuerpo. Dentro
de él hay millones de células que pueden funcionar a su máxima
capacidad si les damos la nutrición adecuada y que pueden
dañarse, e incluso morir, si las exponemos a sustancias tóxicas.
Los radicales libres, producidos por el consumo de alimentos
ahumados, la contaminación ambiental, el exceso en el consumo
de alcohol, grasas saturadas y azúcares refinados, provocan
daños irreversibles en las neuronas cerebrales.
Desgraciadamente, las células cerebrales no se recuperan a
la misma velocidad que las células de otras partes del organismo.
Una vez que una célula cerebral esta muerta, esta muerta
, opina la especialista en nutrición Joshua Miller, del
Davis Medical Center en la Universidad de California.
La buena noticia, es que tú puedes salvar tus neuronas a través
de una buena alimentación.
Para comenzar a cuidarlas debemos pensar en proteger nuestro
sistema circulatorio. Si las arterias están bloqueadas de
colesterol, se obstruye el paso de la sangre, y con ello disminuye
el aporte de oxígeno al organismo, lo que incrementa la posibilidad
de daño.
Si la enfermedad circulatoria viene acompañada por un incremento
de azúcar en la sangre y alta presión arterial, puedes dañar
los vasos cerebrales, facilitando la aparicion de Alzheimer.
Existen estudios científicos que demuestran que lo que es
bueno para el sistema circulatorio es bueno para el cerebro.
10,000 personas, entre los 47 y los 70 años, fueron sometidas
a un estudio sobre habilidades para el aprendizaje y la
memoria en la Clínica Mayo; el estudio tuvo una duración
de 6 años. Aquellos pacientes con hipertensión o diabetes,
fueron los más lentos al pensar en una lista de palabras que
empezara con una determinada letra del alfabeto, y los de
resultados más bajos al cambiar símbolos en números.
Otro estudio en Hawaii reportó que pacientes con hipertensión,
obesidad y niveles altos de colesterol en la sangre, tuvieron
más riesgo de padecer daño en los vasos cerebrales y Alzheimer,
26 años más tarde.
Cuidar nuestro sistema circulatorio y hacer cambio de hábitos
alimenticios que mejoren nuestra salud, podrá mantener nuestro
poder cerebral. Cambios simples, como perder cuatro kilos
de grasa corporal, reducir el consumo de grasas saturadas,
azúcares o harinas refinadas, y comer más fibra, pueden evitar
el progreso de la diabetes en la mitad de los casos.
Para evitar el consumo de grasas saturadas, elige grasas sanas
como las nueces, almendras, el aguacate y los cacahuates.
Los cacahuates y las pasitas son una buena fuente de Boro
mineral, asociado a una mejoría de la destreza manual
y la memoria a corto y largo plazo.
El estudio de Hawaii reportó que las personas que consumían
una bebida alcohólica al día, especialmente vino tinto, tuvieron
mejores resultados en las pruebas de razonamiento, que los
bebedores en exceso o incluso que los que no bebían. Los peores
resultados fueron para quienes bebían cuatro o más copas al
día. El cerebro no trabaja adecuadamente cuando se abusa del
consumo de alcohol.
Nuestro cerebro utiliza oxígeno para funcionar. Aún durante
el período de descanso, el cerebro procesa un 20% del total
del oxígeno corporal. El proceso de oxigenación viene acompañado
de radicales libres, que son electrones sueltos que dañan
las membranas celulares. Para evitar este proceso de oxidación,
podemos consumir una dieta rica en antioxidantes.
Podemos encontrar importantes fuentes de antioxidante en las
zarzamoras y la uva, sobre todo en las semillas de la uva.
También las zanahorias, el betabel y los vegetales verdes
oscuros como la col, las acelgas, los berros y las espinacas,
contienen Betacaroteno , que es un antioxidante que
protege las membranas celulares, disminuyendo los cambios
asociados al envejecimiento y la oxidación.
Consumir nueces, almendras y aguacate puede beneficiar nuestra
memoria y todo el funcionamiento cerebral. Estos alimentos
son ricos en Vitamina E, pueden evitar la oxidación de las
partes grasas de las arterias, favoreciendo una buena circulación.
El consumo de 400 Mg diarios de vitamina E, fisminuye la probabilidad
de oxidación de las placas de colesterol en las arterias y
adelgaza la sangre, lo que mejora la circulación y permite
la entrada de oxígeno a todas las áreas del cerebro.
La vitamina E es uno de los antioxidantes más poderosos, opina
la Dra. Martha Clare Morris, epidemióloga del Centro Médico
Presbiteriano de Chicago. En un estudio efectuado durante
3 años en 3,000 personas mayores de 64 años, se mostraba que
aquellos que consumieron mayores cantidades de vitamina E
en la dieta y tomaron suplementos, tuvieron 37% menos pérdida
de memoria, de atención y de pensamiento abstracto, comparados
con quienes no consumieron una ingesta adecuada de esta vitamina.
El estudio refleja que el consumo de vitamina E esta asociado
a una menor probabilidad de alteraciones neurológicas de la
edad.
Hay estudios que combinando la ingesta de vitaminas E y C,
reportan una reducción arriba del 80% en el riesgo de padecer
demencia, con un aumentó en la memoria y la habilidad de pensamiento.
En base a este estudio se recomienda el consumo de 500 Mg
de vitamina C y 400 U.I. de vitamina E en la dieta diaria.
Otras vitaminas que han demostrado ser importantes para mejorar
las funciones cerebrales son la vitamina B12 (Cobalamina)
y el ácido fólico. Estudios realizado en Canadá sugieren mayores
riesgos de depresión, pérdida de memoria a corto plazo y demencia
en personas con deficiencia de vitamina B12 y ácido fólico.
La deficiencia de vitamina B12 reduce la cantidad de homocisteína
en la sangre, un aminoácido que oxida las grasas de las arterias.
Las personas con Alzheimer tienen más homocisteína en la sangre
que aquellas sin esta enfermedad.
Consumir carne roja dos veces por semana, y dos a tres huevos
por semana, puede evitar la deficiencia de vitamina B12. El
ácido fólico podemos encontrarlo en los frijoles, lentejas
y vegetales verdes oscuros.
El Dr. Landfield encontró que las personas con Alzheimer presentan
deficiencias en calcio, fósforo y vitamina D. Consumir una
adecuada cantidad de lácteos como yogurt, queso y leche, aumenta
la cantidad de células nerviosas del hipocampo, el centro
de la memoria.
El estrés que se vive actualmente en la sociedad moderna es
una de las causas más importantes de la pérdida de memoria
y la depresión.
Una buena cantidad de estudios reportan los beneficios de
los pescados de agua fría en la protección de las neuronas
cerebrales. El consumo de pescados de agua fría como arenque,
atún, bonito, macarela, salmón y sardinas, mejora la salud
del cerebro. Estos pescados contienen omega 3, un tipo de
ácido graso del que están formadas las neuronas. Este ácido
graso también se puede encontrar en la semilla de linaza y
el aceite de canola.
Autor:
Lic.
Patricia Rivera
Fuente:
Dietas a la medida
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