Depresión,
la epidemia silenciosa
Todos
los años, millones de personas están clínicamente deprimidas.
Es un problema de salud mayor que golpea dos veces más a las
mujeres que a los hombres.
Se
estima que una de cada siete mujeres padecerá depresión en
su vida. Esta estadística no tiene en cuenta edad, grupo étnico,
país o ingreso económico. La depresión clínica no es lo mismo
que estar triste por la disolución de una relación, la muerte
de un ser amado, o la desmoralización sobre un retroceso en
la carrera. Estos son eventos dolorosos que tienen reacciones
negativas y son normales. La vida está llena de altas y bajas
emocionales.
La
depresión clínica es un racimo de síntomas que duran dos semanas
o más, involucrando mucho más que la tristeza. Estos síntomas
pueden estar devastando no sólo a la mujer deprimida, también
aquellos que se encuentran alrededor de ella.
Síntomas:
1.
Sentimientos de inutilidad persistente, culpa o tristeza.
2.
Dificultad para concentrarse, recordar u organizar los pensamientos.
3.
Fatiga y pérdida de conexión con los intereses del pasado.
4.
Marcados cambios en el comer y en el dormir (aumento o disminución).
5.
Pérdida del interés en el sexo y en la separación de los seres
amados.
6.
Pensamientos de muerte o suicidio.
7.
Quejas físicas persistentes, sin ninguna razón médica aparente.
Las
mujeres normalmente experimentan una combinación de ansiedad
y depresión. La mayoría de las personas con trastornos en
su alimentación, también sufren trastornos de humor. La depresión
puede acompañar otros problemas médicos como la migraña, enfermedades
del corazón y diabetes.
L
as mujeres están en mayor
riesgo de desarrollar depresión. Existen factores de riesgo,
como la depresión de un pariente cercano. El abuso físico
y sexual en la niñez, la adolescencia o la madurez, hace a
una mujer vulnerable a la depresión. La tensión de cuidar
niños pequeños, tener un matrimonio inestable o trabajar la
jornada completa cuando eres responsable de la casa y la familia,
pueden contribuir a la depresión. Con la pubertad, las muchachas
probablemente muestren el doble de los síntomas depresivos.
Los
eventos durante los años fértiles también pueden activar la
depresión. Comencemos por los ciclos menstruales. Muchas mujeres
experimentan cambios físicos, de energía y humor durante la
semana antes de su ciclo menstrual. En algunos casos esto
se llama síndrome premenstrual (PMS).
Pero
algunas mujeres experimentan síntomas premenstruales más severos;
esto puede ser una condición llamada Dysphoric Disorder Premenstrual
(PMDD). Los síntomas causan un tremendo dolor y pueden incluir
depresión, ansiedad y pérdida de energía, así como cambios
en el apetito y modelos de sueño. PMDD puede empeorar la depresión
mayor subyacente.
Depresión
postparto. Este es un desorden serio que puede ocurrir en
las mujeres dentro de los tres primeros meses después del
alumbramiento. Es importante para la madre y el niño que la
depresión se trate inmediatamente, pues puede reducir la capacidad
para nutrir y proteger al crío. Mujeres que han tenido un
episodio de depresión mayor antes de estar embarazadas o durante
el embarazo, están en mayor riesgo de tener esta depresión.
No
debe confundirse la depresión postparto con la "tristeza
del bebé", una condición que experimenta entre el 50
y el 80 por ciento de las mujeres en las dos semanas después
de dar a luz. Este balance de humor más apacible, normalmente
es manejable con el apoyo apropiado y sin ayuda médica.
La
infertilidad y el aborto. Los trastornos en la maternidad,
como la infertilidad y el aborto, son bastante comunes. Los
dos son periodos difíciles que pueden hacer a algunas mujeres
más vulnerables a la depresión. El pesar es una reacción natural
ante esas profundas pérdidas. Sin embargo, algunas mujeres
van más allá del pesar y desarrollan síntomas de una depresión
mayor. Cuando esto pasa es un error ignorar los síntomas.
La depresión es la depresión, y cuando los síntomas se quedan,
es tiempo de conseguir ayuda.
L
a menopausia. Las mujeres
están en mayor riesgo de desarrollar la depresión en los cinco
años antes y cinco años después de la menopausia, si han experimentado
episodios depresivos anteriores: menopausia quirúrgica o química,
síndrome premenstrual. La menopausia es un tiempo de variación,
de disminución hormonal que afectan los químicos del cerebro
relacionados con el humor.
Para
muchas mujeres, el gran costo de la depresión es el daño que
hace a sus relaciones amorosas. Mantener relaciones íntimas
con su compañero puede ser difícil bajo la nube de la depresión.
Las personas que ellos aman, de pronto se transforman en extrañas.
No
importa lo duro que una persona lo intente: es casi imposible
comunicar cómo se siente una deprimida mientras va creando
un hueco enorme en sus relaciones. Los compañeros pueden probar
muchas maneras de romper ese círculo. El enojo sincero representa,
a menudo, la pequeña diferencia. Ellos salen con una extraña,
mientras todavía intentan mantener unidas la casa, la familia
y trabajo. El nivel básico de la intimidad es la cercanía
física, el sexo; con frecuencia une a los compañeros a través
del tiempo, pero en casos de depresión severa desaparece por
completo. Mujeres que no están actualmente en una relación
de pareja pueden sentirse particularmente aisladas. Es casi
imposible conseguir una relación cuando sé esta deprimida.
La
depresión es una enfermedad curable. Hay muchos medicamentos
antidepresivos disponibles; también la psicoterapia puede
ser eficaz en las depresiones más apacibles. Muchas mujeres
se benefician con una combinación de medicina y terapia. La
meta de cualquier tratamiento debe involucrar un retorno a
su bienestar y a sentirse una persona normal. Eso puede parecer
esperar mucho, sobre todo cuando usted está sintiéndose mal,
pero debe esperar sentirse como la persona que antes era.
Hable con su doctor, hasta que sienta que va en la dirección
correcta.
Hay
profesionales que pueden ayudar a diagnosticar y tratar la
depresión, uno de ellos es su doctor familiar o un psiquiatra
que recomiende medicamentos antidepresivos o psicoterapia.
También existen psicólogos y terapeutas de familia especializados
en el diagnóstico y atención.
Encontrar
al doctor o terapeuta correcto no es fácil. Es básico que
exista chispa entre el profesional y la persona deprimida
para abrir la comunicación honrada y trabajar juntos en la
solución del problema que, aunque difícil, no es imposible
de superar.
Por:
Dr. Gregory A. Haglund
Fuente:
todamujer.com
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