|
Por
último, debería poder negociar cuál será el valor de su trabajo.
En estos tiempos, casi nunca se consigue lo que uno merece,
pero sí se consigue lo que uno puede negociar. Trate de hacer
valer su trabajo lo máximo posible: un alto valor económico
(no desmedido) da la sensación de que uno respeta y cree en
su trabajo.
La
búsqueda agresiva de trabajo
Cuando
hablamos de búsqueda agresiva, hablamos de una búsqueda que
se diversifica en varios tipos de fuentes laborales. Esto
incluye Internet, la inscripción en agencias de empleo, el
envío de currículums a reclutadores, la minuciosa revisión
de los avisos clasificados, y la consulta a todo tipo de contactos
que posea usted o sus familiares cercanos.
Los
reclutadores, pueden ser especialmente muy provechosos para
los profesionales, gracias a los contactos corporativos que
poseen. Existen dos tipos de reclutadores: los comisionistas
y los contratados. En el caso de los primeros, la empresa
que lo contrate deberá pagar entre un 15 y un 33 por ciento
de su salario (por supuesto, en parte se lo descontara de
su sueldo). En el caso de los contratados, será usted quien
deberá pagar por sus servicios, de forma adelantada. Estos
últimos, suelen trabajar en casos altamente especializados,
y brindan un servicio personalizado. Los comisionistas, como
hemos señalado, no trabajan para el empleado, sino para las
compañías que los contrataran.
Es
posible que no le agrade la idea de tener que pagar a alguien
para que le realice una búsqueda laboral. Sin embargo, hoy
en día, es vital acceder a una entrevista, puesto que poco
se podrá lograr si antes, alguien, no le abre alguna puerta.
Los
sitios de Internet de reclutamiento de trabajo, son una muy
buena fuente para la búsqueda laboral. Sin embargo, debe tener
en cuenta que al poner su currículum vitae en Internet, está
otorgando su información personal a un gran número de gente.
Por lo tanto, debería revisar con mucho cuidado las clausulas
de privacidad del sitio, para preservar la máximo posible
todos los datos que usted brinda.
Uno
no es suficiente
Considere
enviar su currículum vitae a un gran número de fuentes laborales,
de modo que pueda conseguir todas las entrevistas que le sean
posibles. Trate de hacer de su búsqueda algo diario. Cuando
envíe los currículums vitae, tome el teléfono del lugar al
que los mandó, para llamarlos y cerciorarse de que hayan recibido
el envío. Por supuesto, esto no significa ser molesto: una
llamada bastará.
-
sigue -
|