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Según
los especialistas, aquellas personas que estén desempleadas,
deberían aceptar la primera oferta que encuentren. Esto es
así por dos razones: a. Siempre hay tiempo para cambiar de
trabajo; b. Cualquier tipo de empleo le podrá ampliar su red
de contactos, con lo que estará un poco más adentro del mercado
laboral.
Es
una posibilidad que, luego de enviar un gran número de currículums,
usted consiga dos ofertas. En este caso, no debería dejar
de pasar ninguna. Seleccione cual es la más conveniente, pero
dígale a la otra compañía que tiene que finalizar un proyecto
pendiente, por lo que necesitará unas tres semanas antes de
empezar. En unos quince días, sabrá si su juicio falló al
optar por una de las ofertas. De ser así, llame a la otra
compañía, e infórmeles que terminó su proyecto antes de lo
esperado, por lo que ya está listo para comenzar el trabajo.
A veces, no
es necesario revelar completamente todo sobre su vida laboral.
Mencione solo lo que cree que puede importar al empleador,
y trate de no decir aquello que puede llegar a jugarle en
contra, como por ejemplo un despido, o el haber realizado
una actividad distinta a la de su profesión, por no haber
podido conseguir empleo dentro de su rubro.
Al
negociaciones el salario, esté dispuesto a llevar las de perder
(o, en otras palabras, a pagar derecho de piso, por lo menos
en un principio). Si le preguntan su opinión, dígales que,
en primer lugar, usted está interesado por el trabajo en sí
mismo. Recién después, háblele sobre los rangos que usted
averiguó para trabajos similares. Si _evalúo bien estos rangos,
no debería tener temor de expresar sus cifras: después de
todo, usted no conoce los sueldos o remuneraciones de esa
compañía.
En algunos casos,
no será mala idea que, 24 horas después de cada entrevista,
envíe una carta agradeciendo la reunión, y haciendo sugerencias
extras a lo ya hablado: cuando la competencia para un trabajo
está muy reñida, estas cartas pueden llegar a marcar la diferencia.
Fuente:En
plenitud
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