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Jardines
de rocas
Un
mundo especial para plantas pequeñas y plantas alpinas
Lo
ideal es que los jardines de rocas tengan una inclinación
de 30 cm por cada 1.20 ó 1.50 m de largo del terreno. Por
otra parte, es conveniente que estén cerca de un afloramiento
rocoso de modo que tengan una apariencia natural.
Quite
la tierra y las plantas que cubran la pendiente; si ésta no
tiene un buen drenaje, cave una serie de canales más o menos
paralelos siguiendo la pendiente, de unos 45 cm de profundidad
y separados 1.5 m entre sí. Rellénelos hasta la mitad con
piedras y cascajo; cubra después esta capa con otra de grava
de 8 cm de espesor y termine nivelándolos con el terreno con
una mezcla de tierra lama y piedrecillas. Use esta misma mezcla
como suelo del jardín de rocas.
Seleccione
rocas de diferentes formas y tamaños, desde piedras del tamaño
de una toronja hasta rocas que sólo dos hombres puedan cargar.
Evite los contrastes entre colores y texturas, ya que debe
parecer que las rocas pertenecen a un mismo afloramiento.
Empiece
por colocar una roca grande en el centro de la parte más
baja de la pendiente para que marque la esquina a partir
de la cual y hacia los lados deberá ir colocando otras piedras,
cada vez de menor tamaño, hasta formar una especie de L que
constituirá el muro de retén de una terraza. Antes de hundirlas
unos cuantos centímetros en la tierra para fijarlas, estudie
las caras de las piedras de modo que al colocarlas queden
visibles los lados más atractivos. Del mismo modo que construyó
este muro de retén, construya después los que considere necesarios
a lo largo de la pendiente. Una vez terminados estos muros,
rellene el espacio que quedó entre las piedras, así como las
terrazas que definen los muros con la mezcla de tierra lama
y piedrecillas. Apriete la tierra y tape con ella las piedras
más pequeñas de los extremos de los muros. Deje que la tierra
se asiente unos 7 u 8 días y entonces agregue más tierra si
lo considera necesario. Por último, cubra la tierra con una
ligera capa de piedrecillas que no sean calizas, que fácilmente
encontrará en viveros y tiendas de jardinería.
Cómo
escoger las plantas
Las
mejores son las coníferas enanas, las plantas de poca altura,
porte compacto y flores abundantes, así como las plantas de
bulbo; todas ellas deben estar perfectamente aclimatadas al
lugar. Si vive usted en una zona de clima semidesértico, recurra
a cactos pequeños y plantas crasas. En regiones húmedas prosperan
los helechos y las begonias. Sin embargo, lo mejor es seguir
el consejo de un buen jardinero.
En
la parte baja de jardín plante en enebros enanos y arbustos
de poca talla; en los huecos entre las piedras prosperan las
siemprevivas y la genciana; si planta tomillo en las orillas
de las terrazas, formará una cortina colgante.
Riegue
y deshierbe el jardín con frecuencia hasta que todas las plantas
hayan arraigado bien; después sólo tendrá que hacerla de vez
en cuando.
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