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Perros
(entrenamiento)
Haga
que su perro le obedezca
En
el adiestramiento de perros, los halagos son la mejor ayuda.
Cuando su perro le obedezca dígale "muy bien" o
"qué buen perro" y déle unas palmaditas cariñosas.
Elógielo con tranquilidad, pues si usted se muestra muy efusivo,
el animal puede creer que lo está invitando a jugar. Jamás
le pegue al perro cuando no obedezca, este comportamiento
haría que el perro le temiera a usted y rechazara las sesiones
de entrenamiento; limítese a decirle "no" con firmeza
y en voz baja, y repítale la orden que no cumplió. Al empezar
el entrenamiento, las sesiones deben durar 10 minutos y gradualmente
aumentar hasta 20.
Colóquese
siempre a la derecha del perro; póngale al animal un collar
de castigo de nylon o de metal con una correa de cuero o de
nylon de 1.80 m de largo. Sostenga el extremo de la correa
con la mano derecha y la parte media con la izquierda; deje
que su brazo izquierdo cuelgue pegado al cuerpo.
Para
que su perro aprenda a sentarse cuando se le mande, dígale
"siéntate" y, simultáneamente, póngale la mano izquierda
sobre las ancas y presiónelo hacia abajo, mientras con la
mano derecha jala ligeramente la correa hacia arriba. En cuanto
el perro se siente, elógielo. Ordénele siempre con las mismas
palabras y el mismo tono y volumen de voz.
Para
que su perro aprenda a caminar a su lado y a su mismo paso,
dígale con voz firme "Fido, sígueme" y dando un
paso al frente con el pie izquierdo, empiece a caminar con
paso vivo. Si el perro se va quedando rezagado o intenta
adelantarse, jálelo con la correa

y
repítale "sígueme"; si insiste en adelantarse, empiece
usted a caminar en círculos y en "ochos" alternadamente
para que el animal no adivine cuál será su siguiente paso
y se vea obligado a ir detrás de usted; prémielo con elogios
y caricias cuando lo haga bien para que el perro aprenda qué
es lo que usted espera de él.
Enseñe
también a su perro a quedarse quieto en un sitio. Empiece
el entrenamiento con el perro sentado alIado de su pierna
izquierda; dígale "quieto" y acérquele la mano izquierda
abierta, con la palma hacia él. desde unos 30 cm de distancia
hasta que quede a 1 ó 2 cm de su hocico; cuide que la correa
esté bien floja; dé un paso con el pie derecho y voltee para
ver al perro. Si le ha seguido, vuelva usted a empezar el
ejercicio a partir de la posición inicial. Aléjese cada vez
más y cuando el perro se quede quieto durante un minuto, regrese
a él y elógielo.
El
entrenamiento para que el perro acuda cuando usted lo llame
es una prolongación del ejercicio para que se siente. Empiece
tambien con el animal sentado, aléjese de él un poco, voltéese
a mirado, dígale "¡Fido, ven!" y simultáneamente
jálelo un poco de la correa.
En
cuanto el animal corra hacia usted, prémielo con caricias
y elogios. Aumente gradualmente la distancia a la que se aleja
usted y, finalmente, practique sin la correa.
En
muchas ciudades hay escuelas para perros y otros centros de
entrenamiento; para localizarlos consulte la urbe-guía.
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