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Mascotas
(espinas enterradas)
Qué
hacer cuando un animal doméstico se clava una espina
Las
púas de las alambradas y las espinas de muchas plantas, así
como los pequeños objetos punzantes o cortantes que suele
haber en el suelo (clavos, tachuelas, pedazos de vidrio, etc.),
no suelen causar heridas graves a los animales domésticos,
porque los esquivan con astucia; además, los perros y los
gatos son bastante resistentes a las infecciones y al tétanos.
Entre
los objetos que sí causan daños serios están los anzuelos,
que por su forma peculiar son difíciles de extraer. Si alguno
de sus animales domésticos se entierra uno, no intente sacárselo;
póngale bozal al perro o inmovilice al gato y llévelos al
veterinario.
Algunas
espinas de cactos y las púas de los puerco espines tienen
barbillas que, al moverse el animal, se encajan cada vez más
profundamente, por lo cual es muy importante extraerlas de
inmediato. Si son pocas las espinas clavadas, sáquelas con
unas pinzas para depilar, pero antes póngale al perro un bozal
o inmovilice al gato [vea Mascotas (lesiones)]. Sujete
la espina con las pinzas lo más cerca posible de la piel y
tire de ella hacia afuera, sin torcerla ni doblarla. Si una
espina se rompe antes de sacarla, no insista en quitarla;
saque las otras y al terminar lleve el animal al veterinario
para que extraiga quirúrgicamente el fragmento enterrado.
Ponga sobre las heridas la pomada con antibiótico que el mismo
veterinario le indique.
Si el animal tiene muchas espinas enterradas, lo mejor es
llevarlo al veterinario, quien posiblemente lo anestesie antes
de curarlo.
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