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Perros
(ladridos)
Cómo
corregir a los ladradores crónicos
Los
perros que ladran por cualquier motivo -porque suena el teléfono
o el timbre de la puerta, porque pasa un auto, ulula una sirena
e incluso porque se quedan solos- constituyen una molestia
para sus dueños y para los vecinos. Es más fácil corregir
a un perro joven que a uno viejo; por lo tanto, no demore
en iniciar el entrenamiento correctivo de un ladrador crónico.
Cuando
estando con usted el perro se ponga a ladrar demasiado, dígale
"no" con energía y si es necesario déle un tirón
suave pero firme del collar o de la correa. En cuanto el perro
se calle, prémielo con caricias y elogios. Repita este procedimiento
hasta que aprenda a dejar de ladrar con sólo decirle "no".
Ladridos
de soledad
Es
más difícil corregir a un perro que ladra cuando se queda
solo. En este caso, evite aumentar la ansiedad del perro cuando
vaya usted a salir; háblele para tranquilizarlo y deje encendido
el radio o cualquier otro aparato para que le den la sensación
de que hay gente en la casa.
Si
esto no funciona, salga como siempre, pero no se aleje de
la puerta y en cuanto el perro empiece a ladrar, entre, dígale
"no" con energía y si es necesario jálele del collar;
cuando el animal se calle, prémielo. Repita el procedimiento
varias veces al día prolongando gradualmente el tiempo que
deja solo al perro. [Vea también Perros (entrenamiento).
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