Acuarios
Elección
y acondicionamiento del recipiente; cuidado y limpieza del
acuario; alimentación de los peces y cuidado de su salud
Si
es la primera vez que va a montar un acuario, empiece con
pocos peces, de agua dulce y fáciles de cuidar, como las carpas;
otras especies recomendables para los principiantes son los
gupis, los espada y los tetra. Elija peces de aspecto saludable,
que no tengan tumores ni signos de estar invadidos por hongos.
Elección
del recipiente
Los
mejores recipientes son los tanques rectangulares de vidrio,
pues permiten que haya una gran superficie de contacto entre
el agua y el aire; en cambio, las peceras esféricas tienen
una boca pequeña que no favorece la aireación del agua. Aunque
se puede lograr que vivan muchos peces hacinados en un acuario,
lo ideal es que por cada pez de 5 cm haya por lo menos 150
cm2 de superficie y 7.5
litros de agua. Al instalar un acuario tome en cuenta que
se trata de reproducir de la mejor manera posible el ambiente
natural de los peces, y de proporcionarles lo necesario para
que vivan, se desarrollen e incluso se reproduzcan tal como
lo hacen en los ríos y en los lagos.
Compre
una base para el acuario o busque una superficie horizontal
firme para colocado. Compre una tapa para el acuario que,
sin impedir la aireación, evite la entrada de polvo, la evaporación
del agua y los cambios bruscos de temperatura; éstos podrían
ser mortales para los peces. Las carpas toleran bien el agua
fría, pero la mayoría de las especies tropicales necesitan
que el agua se mantenga entre 20 y 27° por lo que, al menos
en ciertas épocas del año, debe colocar en el acuario un calentador
con termostato y un termómetro especiales para acuarios.
Las
plantas acuáticas metabolizan algunas sustancias nitrogenadas
que podrían ser dañinas para los peces;
además
absorben bióxido de carbono, y durante el día enriquecen el
agua con oxígeno; sin embargo, de noche no sólo no proporcionan
oxígeno sino que lo consumen, por lo que es necesario instalar
en el acuario una bomba con filtro que airee el agua de día
y de noche.
Acondicionamiento
del recipiente
La
víspera del día que vaya a comprar los peces, lave el recipiente
sólo con agua, no use jabón; cubra el fondo con una capa de
grava o arena para acuario, de 4 a 8 cm de espesor, y acomódela
haciendo declive de las orillas hacia el centro, para ayudar
a que se concentren los desechos y facilitar la limpieza
del acuario.
Antes
de colocar las plantas en el acuario, debe desparasitarlas:
sumérjalas durante 15 ó 20 minutos en una solución salina,
preparada con una cucharadita de sal por cada litro de agua;
luego enjuáguelas y plántelas en la grava o arena. Si lo desea,
puede poner también algunas figuras de cerámica o piedras
pequeñas.
Llene
el recipiente con agua de la llave; al hacerla cuide que
las plantas se mantengan en su sitio. Finalmente deje que
el agua repose, destapada, por lo menos 24 horas.
Compre
los peces y métalos al acuario sin sacarlos de la bolsa de
plástico en la que los trajo de la tienda. Sáquelos de la
bolsa de 5 a 10 minutos después, o hasta que se igualen la
temperatura del agua del acuario y la del agua de la bolsa;
nunca deje que los peces estén más de 45 minutos en la bolsa.
Limpieza
y cuidado del acuario
Coloque
el acuario donde reciba luz solar filtrada y evite que le
lleguen directamente los rayos del sol, ya que éstos favorecen
la proliferación de algas y hacen que el agua se caliente
más de lo necesario. Si no es posible que reciba luz natural
en forma adecuada,
coloque
un tubo de luz fluorescente en la tapa del recipiente; las
tiendas que venden material para acuarios tienen tubos de
distintos tamaños y todo lo necesario para instalarlos.
Con
el paso del tiempo se forma una capa verdosa sobre las paredes
del recipiente; quítela con un limpiavidrios de mango corto.
Para limpiar el fondo del recipiente, saque con ayuda de una
red o de un tubo aspirador los sedimentos, las plantas muertas
y el alimento que los peces no consumieron. Ocasionalmente
pode las plantas y cambie
parcialmente
el agua del acuario; para ello saque con un sifón un poco
de agua y reemplácela con la misma cantidad de agua de la
llave, previamente reposada durante 24 horas.
Alimentación
Alimente
a sus peces con algún preparado seco; si no puede darles
de comer dos veces, hágalo sólo una vez, por la mañana. No
les dé más alimento del que puedan acabar en 10 minutos, pues
los sobrantes contaminan el agua. De vez en cuando enriquezca
el alimento seco con alimento fresco, vivo o procesado; las
dafnias (pulgas acuáticas) y los tubifex son alimento vivo
en tanto que el hígado cocido, el atún de lata, los camarones
y la yema de huevo cocido son alimentos procesados que se
les debe dar en trozos muy pequeños. Si le llegara a faltar
alimento seco para peces, puede suplirlo provisionalmente
con hojuelas de cereal para bebés o con algún alimento para
gatos seco y molido. Si tiene que ausentarse uno o dos días,
no se preocupe por la alimentación de sus peces, ya que toleran
bien los ayunos cortos.
Limpiavidrios
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Enfermedades
Cuando
los peces boquean en la superficie es porque no disponen
de suficiente oxígeno, lo que puede deberse a que el agua
está más caliente de lo necesario, a que ya está muy sucia,
o a que haya demasiados peces en el acuario o a que la aireación
sea deficiente. Averigüe cuál es la causa y corríjala.
Si
sospecha que un pez está enfermo, trasládelo a otro recipiente.
Si va arrastrando sus heces, es que está estreñido; déle
alimento fresco y trocitos de verdura.
De
las enfermedades causadas por hongos, la más común se manifiesta
por una película blancuzca que cubre todo el cuerpo del pez;
si uno de sus peces presenta este síntoma, trasládelo a un
recipiente con agua salada en tina proporción de una cucharadita
de sal por cada litro de agua; si el pez no sana en 3 Ó
4 semanas, deshágase de él.
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