Mascotas
extraviadas
Cómo
hallar las suyas; cómo devolver las que encuentre.
Para
prevenir la pérdida de sus animales domésticos, póngales un
collar y cuélgueles en él una plaquita que tenga escrito claramente
el nombre de usted, su dirección y su número telefónico. El
collar debe quedarles ajustado para que no se les salga, pero
no debe apretarles el cuello; siempre deben llevarlo puesto,
aunque pasen todo el día dentro de la casa, pues en cualquier
momento pueden salirse por una ventana o por una puerta.
Si
su animalito se extravía, búsquelo donde usted crea que se
perdió, recorriendo esa zona en círculos concéntricos cada
vez más amplios. Un perro puede regresar si usted lo llama,
pero un gato, en vez de volver, puede esconderse incluso dentro
de la casa, en un ropero o bajo un mueble. Si busca de noche
use una lámpara de mano, porque al reflejarse su luz en los
ojos de los animales facilita su localización.
Si
no logra hallar su mascota perdida, informe de ello a las
autoridades sanitarias, que suelen recoger animales; pídale
a sus vecinos que le ayuden; coloque avisos en los sitios
a los que acude gran número de personas, como tiendas, mercados,
oficinas de correos, etc. Ponga un aviso en un periódico local
y ofrezca una recompensa; visite a los veterinarios más cercanos
y a los dueños de tiendas de animales. Si en la ciudad donde
usted vive hay programas de radio o de televisión que lo permitan,
pida ayuda por esos medios. También suele ser útil hablar
con los carteros, los repartidores de periódicos, los recogedores
de basura y los repartidores de agua, de gas o de refrescos
que, en sus largos recorridos, pueden haber visto el animal
perdido.
Devolución
de animales
Si
encuentra usted un animal doméstico que parezca estar perdido,
examínelo para ver si lleva placa de identificación; si es
así, llame al dueño, que quizá sea un vecino suyo. Si el animal
está flaco o parece enfermo, es probable que esté realmente
perdido o que haya sido abandonado; si no puede determinar
quiénes son los dueños, llame a alguna sociedad protectora
de animales (busque en la sección amarilla del directorio)
o a la perrera oficial, si es que existe en su localidad.
Sea
muy cuidadoso al acercarse a un animal desconocido, sobre
todo si se muestra huraño o agresivo. Si un animal babea o
tiene movimientos espasmódicos, es posible que tenga rabia.
Si usted decide adoptar un animal cuyos dueños no pudo localizar,
antes que nada trate de ganarse su confianza; si ha sufrido
malos tratos, quizá tenga usted que darle de comer varias
veces para que pierda el miedo. Antes de llevar el animal
a su casa, pídale a un veterinario que lo revise para determinar
si tiene lombrices, pulgas, sarna u otras enfermedades o parásitos
y proporcionarle el tratamiento adecuado.
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