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Perros
(mordeduras)
Cómo
actuar
La
primera preocupación que se presenta cuando a alguien le ha
mordido un animal es la posibilidad de contraer rabia, una
enfermedad viral, generalmente mortal, que es transmitida
al hombre por la saliva de un animal enfermo. Los animales
que pueden padecer rabia son de sangre caliente, como murciélagos,
lobos, ratas, perros y gatos. Un perro que tiene rabia se
comporta extrañamente, ya veces muerde sin motivo alguno o
arroja espuma por el hocico.
Si
le ha mordido a usted un perro callejero o uno cuyo dueño
no puede ser localizado, lávese la herida con agua y jabón,
y consulte a un médico inmediatamente, quien probablemente
le prescribirá las inyecciones contra la rabia y otra contra
el tétanos. Para cerciorarse de que el animal no tiene rabia,
hay que capturarlo y encerrarlo para someterlo a observación.
Si
se sabe quién es el dueño del perro, hay que averiguar si
el animal estáal día en cuanto a la vacunación antirrábica,
y aunque éste sea el caso, debe pedírsele al dueño que observe
a su perro durante 10 días, ya que la administración de las
inyecciones antirrábicas en las personas mordidas puede prolongarse
hasta ese periodo y no será necesaria si el perro sigue sano.
La
herida en sí misma, si es superficial, puede tratarse como
si fuera una cortadura ordinaria [vea Vendajes]. Si
es profunda, requiere unos puntos de sutura, ya que puede
dejar una cicatriz permanente. Si usted no ha recibido vacuna
contra el tétanos en 10 años, consulte al médico.
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