Perreras
Un
refugio cómodo para
el mejor amigo del hombre
Si
su perro pasa muchas horas a la intemperie, necesita un refugio
templado y seco en invierno, y que le brinde sombra y protección
contra la lluvia en verano. Una perrera de dos compartimientos
satisface todas estas necesidades, y si le pone un panel removible,
se facilitará su limpieza.
Determine
las dimensiones de acuerdo con el tamaño del perro. Puesto
que el cuerpo del animal será la única fuente de calor, el
compartimiento interior debe ser apenas lo suficientemente
amplio para que el perro se acueste. Para establecer el tamaño,
haga que éste se enrosque encima de un trozo de cartón y trace
en éste el contorno del cuerpo. Aumente de 10 a 15 cm tanto
al largo como al ancho.
El
compartimiento de acceso debe tener la mitad del largo del
compartimiento interior (vea la ilustración). Para determinar
la altura, haga que el perro se siente, mida la distancia
del suelo a la parte más alta de la cabeza y agregue 15 cm
(ó 30 cm si el clima es cálido). Déles a los huecos de las
puertas la altura del lomo del perro y una anchura 5 cm mayor
que la del cuerpo.
Para
el piso y el techo use madera de tercera e impermeabilícela
después. Para que quede un espacio aislante debajo de la perrera,
haga un bastidor para el piso con barrotes de madera de 5
X 10cm. Las paredes, incluyendo la divisoria, hágalas con
aglomerado de madera de 19 mm. Haga una abertura con rebaje
para el panel removible, de modo que éste quede bien ajustado;
el panel se puede sujetar con aldabas giratorias como se muestra
en la ilustración, o bien se le pueden colocar bisagras arriba
para usarlo como toldo levadizo en verano.
Para
que la madera de las paredes y el techo resista mejor la intemperie,
píntela con esmalte o aplíquele una tinta de chapopote.
En
regiones muy frías use trozos de alfombra vieja para aislar
el suelo; en climas cálidos perfore agujeros en la madera,
a modo de ventilas, cerca del ángulo superior de las paredes
laterales y en la pared divisoria.

Panel

Acceso
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