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Los
hombres sufren más que las mujeres
Los
psicólogos han descubierto que, aunque los hombres se enamoran
menos seguido que las mujeres, cuando lo hacen se enamoran
más pronto y más profundamente, y cuando rompen
se tardan más en olvidar.
Y
mientras que una generación de mujeres, más fuerte,
le sabe hacer frente mejor a una ruptura los investigadores
dicen que al hombre de la nueva era, que empieza a apreciar
las ventajas de una relación comprometida, se le hace más
difícil manejar sus sentimientos al término de una relación.
El
psiquiatra y consejero de parejas Eric Fleming dice que "cuando
hay problemas en una relación, para el cerebro de la mujer
es muy evidente y tan obvio como un gran letrero luminoso;
sin embargo, el hombre no tiene la menor ideo de que lo van
a dejar, por lo tanto no está preparado".
Es
una cuestión de cerebro, el lado izquierdo es el lado que
"piensa", donde reside la lógica, lo factible, la
realidad. El lado derecho funciona con los sentimientos, emociones,
intuiciones, expresiones. Por lo general, el hombre está dominado
por el lado izquierdo y la mujer por el derecho.
Usualmente,
el hombre, el "cerebro izquierdo", no se da cuenta
de que el fin de una relación se acerca. No está apto para
recibir vibraciones ni descifrar
sentimientos.
La
mujer, por lo regular, "derechista de cerebro" se
comunica de modo diferente, y piensa que ha estado dándole
a entender su infelicidad a su enamorado con su actitud y
con mensajes, tan obvios para ella, que no se explica cómo
él no los ha captado ni por asomo. Cuando la mujer ha tratado
de resolver los problemas,
y
no lo logra, va acumulando resentimientos y tal ira que no
resiste la relación ni un minuto mas. Pero la mayoría de las
veces él ni cuenta se había dado del problema. Hasta piensa
que su relación era perfecta.
Así
que cuando ellos llegan a tomar en serio un problema de pareja,
la relación ya terminó definitivamente para ella. Y si una
mujer decide terminar, ya no hay nada que la detenga. Las
personas de "cerebro derecho" resisten mejor las
separaciones porque están más al tanto de sus emociones y
las saben expresar. Las personas del "cerebro izquierdo"
sienten por igual el dolor, pero no lo expresan, y posteriormente
lo almacenan. Hay hombres que viven presos de viejos amores
muchos años después de terminar. La mujer es más expresiva
emocionalmente y sabe ponerse de manera más sana a tono con
sus emociones La típica reacción femenina ante una ruptura
dolorosa es salir corriendo a casa de su mejor amiga y pasarse
las siguientes semanas o meses hablando de su "ex",
y de sus sentimientos, con ella y con quien la quiera escuchar.
Mostrando
el pesar y la tristeza, expulsamos el dolor y podemos recuperarnos
rápidamente. "Aunque ella vuelve loca a la gente que
la escucha, es más saludable que la estrategia de los hombres".
Ellos "se guardan las cosas". Si quieren a su pareja,
su reacción ante la ruptura es llenar cada -segundo con actividades,
trabajo, deporte, amigos, cerveza y... otras mujeres. Hacen
todo, menos encarar su dolor.
Dice
el Dr. Fleming: "No está bien visto que el hombre hable
de su dolor y sus problemas, ya que se siente débil cuando
lo hace". Algunos sostienen conversaciones substanciales
con sus amigos, pero la mayoría no lo hace. El hombre es más
independiente emocionalmente hablando y está acostumbrado
a confiar en si mismo.
Y
esto está bien hasta que, en un momento dado, la vida le da
un revés.
Es
irónico, pero mientras más dolido está el hombre, más sale
con "mujeres de repuesto". No es que no le importe
la "ex", sino al contrario: Usualmente
el hombre no sabe expresar su dolor y si está saliendo con
otras, es porque le cuesta enfrentar la ruptura. El Dr. Fleming
explica que cuando alguien rompe con la persona amada, veces
lo invade la sensación de que vale poco. La mujer tiende a
reponerse probando su valía intelectualmente. El hombre, en
especial el juerguista, se siente desesperado y desairado,
se hace autoabusivo.
Los
sistemas de apoyo mutuo de las mujeres son mejores. Aceptamos
y valoramos las expresiones emotivas, sabemos aconsejar y
nos halaga que acudan a nosotras en busca de ayuda en tiempos
difíciles.
El
hombre no tiene la menor idea de cómo ayudar a un amigo. No
les gusta hablar del tema porque abre sus viejas heridas.
Al
contrario: Las mujeres se apoyan en las buenas amistades;
después de una ruptura, los hombres por lo general hacen lo
contrario.
El
tiende a no frecuentar las parejas de amigos con quienes se
reunía con su "ex" y favorece la compañía de solteros,
evitando a los amigos de su "ex" , porque le resulta
doloroso enterarse de lo bien que le va a ella sin él. El
resultado es que el hombre se siente solo y vive del pasado.
Los
hombres saben esconder mejor los sentimientos, por eso parece
más fácil pretender que todo se acabó y que les va bien. Pero,
en el fondo, lo que han hecho es poner un "curita"
encima de una enorme herida. Las mujeres lucen mejor tras
una ruptura: Bajan de peso, rehacen su imagen, se vuelven
independientes, más fuertes, y eso las hace más más atractivas.
Y basta sentirse bien para lucir bien para que la vida social
florezca.
Algo
crucial para olvidar a la otra persona es deshacerse
de sus cosas, o por lo menos apartar de la vista lo que queda
de la relación. "Es parte del proceso de soltar amarras",
comenta el Dr. Fleming. Mientras que la mujer rompe fotos
y quema cartas de amor los hombres no lo hacen.
Es
muy común que el hombre siga fantaseando con la "ex",
incluso imaginando que le hace el amor cuando está con otra.
Esto indica que está buscando una
nueva
relación sólo para enmascarar el dolor de la anterior. Después
de una ruptura, tanto la mujer como el hombre deberían quererse
más a sí mismos y sustituir el amor perdido por el amor propio...
"Si
no te amas, nunca podrás dar amor".
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