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Nalgadas
seguras
Lo mejor sería dejar estas como último recurso para cuando
el niño está poniendo en juego su seguridad (por ejemplo,
si acostumbra salirse de casa o asomarse al balcón) o cuando
desafía deliberadamente sus instrucciones.
A continuación le proponemos algunos criterios respecto
al castigo físico:
• Siempre utilice primero otras técnicas (como suspender
la actividad que el menor efectúa en ese momento, y pedirle
que se quede tranquilo sin hacer nada).
• Péguele sólamente con la mano abierta. Es difícil juzgar
la fuerza con que le pega a su hijo si lo hace con un objeto
y no con su mano.
• Péguele sólamente en las nalgas, las piernas o las manos.
Golpear a un niño en la cara, además de ser peligroso, es
también degradante.
• Una nalgada es suficiente para modificar el comportamiento,
dos o más no harán diferencia.
• No dé nalgadas a los niños menores de 18 meses; asimismo,
éstas deberían ser innecesarias después de los seis años
de edad, porque casi todos los desacuerdos con los niños
en edad escolar pueden ser resueltos con palabras.
• Utilizar el castigo con frecuencia, provoca que éste pierda
efecto .
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