¿Niñ@
hiperactivo? ¡no lo amarre!

Mario
Rivas
Corren,
gritan y brincan por toda la casa sin un propósito definido,
toman decisiones drásticas sin medir consecuencias y les
cuesta trabajo concentrarse en la escuela. No son casos
perdidos, sino chicos con transtorno por déficit de atención
e hiperactividad (TDAH), que necesitan cuidado especial
para no desarrollar nuevas patologías.
Se
calcula que entre 5 y 10% de la población mexicana menor
a 20 años podría ser diagnosticada con TDAH (comúnmente
conocido como hiperquinesia o hiperactividad), que se caracteriza
por tres síntomas: gran distracción, tremenda impulsividad
y actividad exagerada; en la mayoría de los casos se presentan
tanto falta de atención como hiperactividad por igual, aunque
no es raro que predomine uno de estos aspectos sobre el
otro.
Debido
a que los síntomas promueven actitudes como desorganización
al hacer tareas, impaciencia, baja tolerancia ante la frustración
y cambios bruscos de carácter, hablamos de chicos difíciles
de educar a pesar de tener un coeficiente intelectual normal,
incapaces de mantener buenas relaciones con sus compañeros
y, finalmente, introspectivos debido al rechazo por parte
de adultos y amigos, quienes los consideran irritantes.
-
sigue-
|