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3.
Ofrézcale a su hijo alimentos que pueden ser tomados
con las manos.
Puede
empezar a darle a su hijo alimentos que pueden ser tomados
con las manos desde los 6 a los 8 meses de edad. Esos alimentos
permiten que su hijo se alimente solo, por lo menos parte
del tiempo, aunque todavía no pueda usar una cuchara.
Recuerde que el alimentarse solo, a pesar de que derrame
grandes cantidades de comida, le ayudará a su autoaprendizaje.
4.
Limite la cantidad de leche a menos de 480 mililitros (16
onzas) al día.
La
leche contiene tantas calorías como la mayoría
de los alimentos sólidos. Tomar demasiada leche puede
llenar a los niños y disminuir su apetito.
Un
error común de las madres es tratar de sustituir
las comidas con biberones o leche, incluso algunas agregan
algún suplemento rico en calorías (chocolate
y vainilla, entre otros), que sólo harán que
disminuya el apetito.
5.
Sirva porciones pequeñas de alimento (más
pequeñas de las que usted piensa que su hijo puede
comer).
El
apetito de un niño disminuye si se le sirve más
comida de la que puede comer. Si usted le sirve a su hijo
una cantidad pequeña en un plato grande, es más
probable que la coma toda y se sienta orgulloso de sí
mismo. Si le parece que el niño quiere más,
espere a que se lo pida. Evite servirle alimentos que decididamente
no le gustan (por ejemplo, algunas verduras).
6.
Considere la administración diaria de vitaminas.
Aunque
las vitaminas probablemente no son necesarias, en dosis
normales no perjudican y tal vez la hagan sentir a usted
más tranquila acerca de la alimentación de
su hijo. Recuerde: las vitaminas no aumentan el apetito,
tampoco engordan. Sólo son suplementos y en ningún
momento sustituyen a las comidas. Pregunte a su Pediatra
cuáles se acomodan mejor a las circunstancias de
su hijo.
- sigue -
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