| Charrería:
Deporte extremo
No
hay crisis en la charrería. Este deporte puede considerarse
deporte extremo, afirman conocedores
La
Charrería es de las tradiciones mexicanas más
representativas de nuestra cultura en ella se exalta el valor,
y la intrepidez del charro el brío y la estampa del
caballo, enmarcados en una fiesta de música y color.
Todas
las suertes charras que se practican tuvieron su origen en
el campo, con las tareas de domesticación y crianza
de ganado es decir, se desarrollaron con la ganadería,
que requería de la destreza para realizar los trabajos.
El
charro es producto de la mezcla de razas, idioma, costumbres
y religión durante la Colonia. A través del
tiempo, la palabra charro ha tenido diversas acepciones, entre
otras se emplea para designar:
Al
jinete que practica la charrería y viste un traje compuesto
de chaqueta con bordados, pantalón ajustado, camisa
blanca, corbata en forma de moño, botines lisos de
una pieza y sombrero de ancha ala y alta copa".
fines
del siglo XIX, durante el período conocido como la
"República Restaurada" (1867-1876), los charros
se dieron a la tarea de perfeccionar y depurar las faenas,
tratando de ejecutar los lances con mayor grado de dificultad
y con más estética, sin menoscabo de la efectividad.
Estas innovaciones contribuyeron a hacer de la Charrería
un espectáculo, el cual se transforma en deporte y
hoy se practica como tal. Existen estatutos y reglamentos
para que las suertes se ejecuten con precisión, belleza
y se obtengan puntos y es la Federación de Charrería
la que sanciona todo evento competitivo.
Arturo
Marín, secretario general en la Federación Mexicana
de Charros comenta sobre la posible crisis en la charrería:
“La
charrería no esta en decadencia, al contrario, es un
deporte que se está desarrollando a grandes velocidades
en los últimos años”.
Hace
tiempo –explica- se hacía en las haciendas para marcar
el ganado y en base ha eso se hizo deporte. Empezaron hacerlo
espectáculo dentro de las haciendas, y participaban
los caballerangos. En la actualidad mucha gente con estudios
esta interviniendo dentro de lo que es el deporte nacional.
“Digo
que ha esta en auge porque cada vez hay más charros
con mejores facultades, no nada más se incrementó
el número sino se incremento la calidad, las personas
que ejecutan el deporte. La federación actualmente
tiene registrado alrededor de 17 mil socios”.
El secretario general en la Federación Mexicana de
Charros, expuso que la charrería no es elitista. “No,
porque cualquier persona puede participar en ella, siempre
y cuando tenga facultades, en los lugares pobres de nuestra
república hay buenos charros”, lo que demuestra que
no es elitista”.
Aseguró
que en los últimos días, hay gran actividad
para promover este deporte. “Nos hemos preocupado mucho por
la capacitación de los jueces, para que estén
en la misma sintonía, y sus malas decisiones no repercutan
en la calificación”, explica.
“Estamos haciendo un programa de capacitación y de
reordenamiento y reorganización del cuerpo de jueces,
en la capacitación se verán muchos temas para
que estén todos concientes de cómo se realiza
una suerte, sobre todo en el floreo, porque a veces los jueces
no les queda claro cuando es un cambio, cuando es un movimiento
de la soga, no es nada más que un poquito de capacitación.
“También
se están dando clínicas en todos los estados
de la república, para que también la charrería
se desarrolle más deportivamente. Con la intención
de dar un buen espectáculo”, comenta el secretario
general de la Federación Mexicana de Charros.
Afirma que la charrería se puede considerar como deporte
extremo. Porque hay dos suertes que si tienen mucha adrenalina
que son: el paso de la muerte y los piales, las demás
suertes son de menos riesgos, pero también son peligrosas,
como el jineteo del toreo o de equinos.
Raquel
Becerril Rosas
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