
Amealco
Texto:
Federico Vargas Somoza
El
estado de Querétaro es, sin duda, una entidad con
múltiples lugares de interés para propios
y extraños. De estos sitios quizá los más
conocidos y visitados por el turista sean Tequisquiapan,
San Juan del Río, Bernal (con su gran monolito) y,
por supuesto, la misma ciudad capital. Pero además
de estos hay muchos otros sitios que merecen ser conocidos
cuando nos adentramos en tan histórico territorio,
como la rústica población de Amealco, a tan
sólo 76 km al sur de la ciudad de Querétaro.
Amealco
está situado a 2 605 msnm y su temperatura media
anual fluctúa entre los 15 y los 20ºC, por lo
que es recomendable andar siempre bien abrigado, sobre todo
en la noche y en la mañana.
UN
POCO DE HISTORIA

La
palabra Amealco, según algunos estudiosos, significa
“lugar de manantiales” o “donde brota
el agua por entre las rocas”, lo que se manifiesta
en los grandes ojos de agua que, en tiempos de lluvia, parecen
lagos.
Amealco
es una de las poblaciones más añejas del estado
de Querétaro, pues se fundó en 1538, poco
después de Huimilpan (1529) y de San Juan del Río
(1531), muy probablemente por los conquistadores Fernando
de Tapia (mejor conocido como “Conín”)
y Nicolás de San Luis Montañez.
Según
datos recabados por los investigadores, hacia finales del
siglo XVIII la entonces villa de Amealco estaba sujeta a
la jurisdicción de San Jerónimo Aculco. Se
dice que en el año de 1820 arribó a lo que
hoy es la cabecera municipal, un grupo de españoles
y franceses con el propósito de explotar la industria
maderera, la cual llegó a cobrar tal auge que esta
zona se colocó como una de las más importantes
abastecedoras de madera de la ciudad de México.
Durante
el conflicto armado de 1910, la región de Amealco
fue escenario de importantes y cruentas batallas, y testigo
del paso de la famosa Adelita; funcionó además
como sitio de reclusión de revolucionarios, lo que
ocasionó un cierto abandono de las labores del campo
y, con ello, una considerable desnutrición entre
la población. Esta situación culminó
con aquella terrible epidemia de gripe que hacia 1918 diezmara
a gran parte de los amealcenses.
AMEALCO
HOY
En
la actualidad el municipio de Amealco cuenta con una población
de 45 501 habitantes. Puede decirse que una de las principales
actividades económicas de Amealco es la agricultura,
destacando los cultivos de maíz, trigo, avena y frijol,
aunque los habitantes de la cabecera municipal se dedican
al comercio, lo cual constatamos al caminar por sus calles.
Al
llegar a Amealco lo primero que llama nuestra atención
es su muy singular jardín principal o Plaza de la
Constitución, con sus múltiples desniveles
y escalones que nos conducen al centro de esta plaza, donde
podemos descansar en una de sus bancas y admirar las bellas
arquerías o “portales” que la circundan.
Una de estas arquerías (la que da a la calle Juárez)
pertenece a la casa en que naciera, en 1865, el excelentísimo
don Leopoldo Ruiz y Flores, quien fuera arzobispo de Michoacán
y primer delegado apostólico de México. La
construcción data del siglo XVIII y está edificada
con muros de piedra y morillos y techos de teja de barro
a dos aguas.
Como
es costumbre en la mayoría de los casos, el Palacio
Municipal cierra en uno de sus lados (el oriental) a la
Plaza de la Constitución. El edificio que actualmente
ocupa la presidencia es del siglo XVIII y fue originalmente
una casa-habitación construida con muros de piedra,
entrepisos de viguería y ladrillo y cubierto de concreto.
En una reciente remodelación se le modificó
el segundo nivel de la fachada y ahora sólo conserva
la primera crujía, la planta baja y su pórtico
originales.
A
un costado de la presidencia municipal se localiza la Casa
Cural de la parroquia, edificio del siglo XIX que únicamente
conserva un tapanco de viguería y madera original,
puesto que casi todo su interior ha sido modificado.
Todo
este conjunto cívico-religioso está rematado,
obviamente, por la parroquia de Santa María de Amealco,
que corresponde a los siglos XVIII, XIX y XX, pues del antiguo
templo, de 1778, sólo conserva su torre, y el actual
edificio fue levantado en 1882. La parroquia consta de planta
en forma de cruz latina y posee nave, oro, presbiterio,
sacristía y bautisterio. Como dato interesante cabe
mencionar que aún conserva su piso original de duela
de madera, con sus respiraderos de bronce.
Su
fachada está decorada con una escultura de la santísima
Virgen María y se encuentra rematada por una inscripción
en la que se alcanza a leer: “Se comenzó el
día 1 de noviembre del año de MDCCCLXXXII
(1882) y siendo párroco el MRPF Agustín González,
se concluyó el día 1 de noviembre de MCMV
(1905) siendo párroco el Pbro. Francisco Velázquez”.
Frente
a la Plaza de la Constitución, en la esquina de las
calles IV Centenario y Morelos, se localiza una construcción
del siglo XIX, con muros de adobe, morillos y tejas de barro
a dos aguas y arquería, que desde 1987 alberga a
la Casa de la Cultura.
Casi
contiguo a ésta, en el número 45 de la calle
IV Centenario, se encuentra el que fuera en el siglo XIX
el convento y colegio de Amealco, y que en la actualidad
es una casa-habitación y comercios. Este edificio
aún tiene un tapanco de viguería y tejamanil
originales, sus muros también son de adobe y su techo
es de tejas de barro a dos aguas.
Al
dar un paseo por las adoquinadas calles amealcenses y observar
sus bien cuidadas canteras rosadas y bellas arquerías,
recordamos, inmediatamente, a la ciudad de Querétaro,
pero al observar sus morillos y tejados de barro, de pronto
nos sentimos como si camináramos por alguna población
michoacana.
Si
nos alejamos un poco del provincial centro histórico
de Amealco y caminamos unas cuantas cuadras hacia el sureste
por la calle de Hidalgo, al llegar al número 691
nos topamos con la capilla de Chalma (o “Chalmita”),
construcción del siglo XIX de muros de adobe, morillo
y tejas de barro con aplanado en color rosa. Como dato relevante,
vale la pena decir que la capilla posee una falsa cubierta
de duela de madera en muy buen estado.
Las
principales festividades de Amealco se efectúan durante
la Semana Santa; la Feria de Amealco se lleva a cabo durante
los últimos días de abril y los primeros de
mayo, y para el 20 de noviembre, además de las festividades
propias del aniversario de la Revolución Mexicana,
se da inicio a las fiestas patronales de la ciudad, las
que comienzan con una procesión de la imagen de la
Inmaculada Concepción por todas las calles del poblado.
Esta fiesta termina el día 13 de diciembre.
Entre
las artesanías típicas de la región
encontramos algunas canastas tejidas con palma, y sobresale,
por sus formas y exquisito sabor, el pan que se elabora
en la cabecera municipal.
SI
USTED VA AMEALCO
De
la ciudad de México se toma la autopista federal
número 45 y al llegar a San Juan del Río se
toma la desviación rumbo a “La Muralla”,
y tras de 29 km por la carretera estatal se llega a Amealco.
De
la ciudad de Querétaro se sigue la autopista federal
número 45 rumbo a la ciudad de México, y a
unos 36 km se toma la desviación que va a Galindo
y a Amealco, y tras recorrer unos 30 km se llega a esta
última. En la ciudad de Amealco se pueden encontrar
todos los servicios necesarios para el visitante: hotel
(dos en la ciudad y uno más de cinco estrellas sobre
la carretera), teléfono, transporte público,
correos y telégrafo, mercado, etcétera.
Fuente:
México desconocido No. 265 / marzo 1999
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