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"La
perla del Bajío", como llaman a León,
es la primera ciudad importante que encontramos en el trayecto
por Guanajuato, la más grande por su desarrollo industrial.
Aquí
podemos visitar El Teatro Manuel Doblado, el Templo Expiatorio
con su puerta de bronce labrada, la plaza central, con sus
laureles perfectamente cuidados y el arco, erigido para
conmemorar cada aniversario de la Independencia de México,
como es tradición.
Después
de León, hacemos un paréntesis hacia la capital
del estado, para visitar San Francisco del Rincón,
que además de sus balenarios con aguas termales cuenta
con una pinacoteca con más de 100 obras de Hermenegildo
Bustos.
De
León la autopista nos lleva, 32 kilómetros
adelante, a Silao, entronque con la carretera 110 que conduce
a Guanajuato.

Guanajuato
es una de las ciudades con más tradición histórica
y arquitectónica del país. Sus construcciones
más importantes son los templos de la Valenciana
y de la Compañía de Jesús, el Teatro
Juárez, la Alhóndiga de Granaditas, la Basílica
Colegiata y los templos de San diego y de Cata. otros edificios
que se han conocido con el tiempo son la Universidad de
Guanajuato, el monumento al Pípila y el Jardín
de la Unión. El Festival Internacional Cervantino
es el evento cultural más importante del año.
De
Guanajuato regresamos a Silao para proseguir a Irapuato.
(Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende los cubriremos
en otra ruta). Antes de llegar a Irapuato podemos seguir
directamente por la autopista 45 hasta llegar a Querétaro,
pero preferimos entrar a aquella ciudad para observar las
pinturas de Cabrera en el Templo de San Francisco y proseguir
después hacia Pénjamo, para contemplar la
portada barroca de la iglesia de Los Remedios.

De
regreso a Irapuato hay un tramo de autopista de 20 kilómetros
que nos lleva directo a Salamanca. Cerca de aquí
está La Pintada, un paraje de rocas con pinturas
y petroglifos. Después proseguimos por la carretera
43 hasta Valle de Santiago donde también hay petroglifos
y una zona de lagunas.
De
Valle de Santiago viajamos por la carretera 17 hasta Cortazar
y después a Celaya. Aquí, visitamos el convento
de San Francisco, del siglo XVII, uno de los más
grandes del país.
De
Celaya podemos visitar Salvatierra, 37 km al sur por autopista,
y después a Yuriria, 38 kilómetros al poniente.
El lago de Yuriria, que se extiende frente al poblado, está
rodeado de volcanes extintos.
De
retorno a Celaya, antes de viajar a Querétaro, vale
la pena detenerse en Apaseo el Alto donde hay una iglesia
de estilo neoclásico y un centro artesanal con objetos
de las culturas otomí, mazahua y otras.
Texto:
Alejandro Zenteno
Fuente:
Guía México desconocido No. 21 Paseos por
carretera / 1993 |